La historia de un pueblo

Era un pueblecillo creado de la nada, que carecía del apego entre sus residentes de los pueblos de antes. Era fruto de un proyecto urbanístico innovador: cuatro casas de familias que podían permitirse el lujo de huir de la ciudad en tiempo de pandemias y construirse un sitio donde teletrabajar, cultivar su huerto y gozar del aire libre mientras mantenían una segunda residencia en la ciudad.

Una tarde, soleada de agosto, un hombre vestido todo estrafalario y con pinta de mendigo por sus pelos revueltos y su barba aserrada, se instalo en una tienda de campaña en medio del parque. El hombre saco de una mochila, de lona desgastada, una cometa de colores chillones y los niños y niñas que jugaban lo rodearon admirados. En un instante, se los hizo suyos y les enseño, uno a uno a hacer volar la cometa. Cuando las familias lo supieron, empezaron a preocuparse; temían que fuera peligroso y prohibieron a los chiquillos ir al parque, y sobre todo, acercársele.

Los residentes estaban tan asustados con su llegada que empezaron a relacionarse entre ellos a través de videollamadas, donde chismorreaban acerca del hombre misterioso. No tardaron ni un par de días a escoger un portavoz, un reconocido enólogo, para que hablara con ellos y le hiciera ver que, por el bien de todos, debía marchar del pueblo. Al decírselo, el mendigo asentía y hacia como que lo escuchaba mientras se acariciaba la barba abstraído en sus pensamientos.

La noche que marcho, la lluvia caía a cántaros. Los hombres y las mujeres se reunieron para decidir donde podía refugiarse del chubasco si volvía y después de muchas divagaciones acordaron permitirle descansar en el local del chef y prestarle también un colchón y unas sábanas limpias. Toda la noche los aldeanos estuvieron al acecho mirando por las ventanas e incluso algunos salieron a los balcones, pero esa noche nadie lo vio rondar por la aldea.

A la mañana siguiente, organizaron una expedición para salir a buscarlo y debajo de un olmo del sendero principal encontraron, empapado, la cometa que había hecho volar. No obstante, de él nadie supo nada más. La desaparición fue un gran misterio que por unanimidad decidieron esconder. Ahora bien, el secreto doto al pueblo de los vínculos de los que hasta entonces carecía.

NOTA: sin corregir

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